Por: Gibran Haro
La rendición de cuentas fortalece a las instituciones cuando se realiza de manera oportuna, abierta y de frente a la sociedad.
Por ello, es importante reconocer y felicitar al Fiscal General del Estado de Morelos, Fernando Blumenkron Escobar, por acudir ante el Congreso del Estado a rendir su informe y cumplir con un ejercicio necesario de transparencia, responsabilidad institucional y diálogo .
También es importante señalar que las cifras relacionadas con la judicialización deben analizarse con objetividad y contexto.
No toda denuncia necesariamente llega ante un juez, pues existen casos donde no se acredita un delito que perseguir, asuntos que pueden resolverse mediante soluciones alternas, archivos temporales o determinaciones ministeriales conforme a derecho. Estos factores reducen el número de carpetas judicializadas y, si no se explican correctamente, pueden generar confusión en la percepción ciudadana.
Sin embargo, más allá de las cifras, la sociedad necesita respuestas sensibles, rápidas y eficaces en los asuntos que más lastiman a las familias morelenses. Los feminicidios, las denuncias por amenazas, la violencia familiar y los casos de despojo de predios deben atenderse con prioridad, presencia institucional y seguimiento inmediato.
Morelos necesita una Fiscalía autónoma, humana y cercana, pero también una Fiscalía que mantenga comunicación permanente con la sociedad organizada, los colegios, barras, asociaciones civiles, sectores productivos y ciudadanía.
La procuración de justicia no se construye desde el aislamiento, sino desde el diálogo, la coordinación y la confianza.
Reconocer los avances no impide señalar lo que debe mejorar. Al contrario, hacerlo con respeto y responsabilidad permite construir instituciones más fuertes, más sensibles y más comprometidas con la gente.
La justicia no solo se mide en estadísticas; se mide en la confianza que recupera una persona cuando su denuncia es escuchada, atendida y acompañada con humanidad.
