Auditoría a la administración de Jorge Gamboa arrojó 52 observaciones: ESAF

Por: Verónica Bacaz 

La Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización de Morelos (ESAF) encontró al menos 52 observaciones a la gestión del ex magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, Luis Jorge Gamboa Ólea, aunado a que quiso evitar que se le auditara el proyecto de paneles fotovoltaicos que colocó este año, para los juzgados de Atlacholoaya cuya inversión alcanzó los 3 millones de pesos, informó el auditor estatal José Blas Cuevas. 

“En un inicio nos respondió que no era nuestra facultad, porque se trata de un proyecto hecho con recursos federales, pero le demostramos que aún así podemos dar vista a la Auditoría Superior de Fiscalización (ASF)”, explicó el auditor estatal. 

A petición del Congreso del Estado se les solicitó información de los contratos y respondieron que no era competencia de la ESAF por ser recurso federal, al demostrarles que sí se podía revisar a nivel local solicitaron prórrogas constantemente a tal grado de alargar la revisión.

Pero las sospechas de la mala calidad del proyecto, surgieron en junio luego de que se registró la explosión de un transformador en la zona de la Ciudad Judicial, lo que levantó dudas sobre la obra.

El área administrativa del TSJ pidió prórroga hasta por cinco meses, posteriormente se presentó el relevó de la presidencia, por lo que se prevé que concluya la auditoría en estas semanas y en octubre se publicarán los resultados de la misma. 

Pero el que tiene que presentar las solventa ió es tanto de las 52 observaciones de su gestión como la posibles anomalías que pudieran surgir del proyecto de paneles fotovoltaicos, las tiene que rendir Gamboa Ólea. 

Y si llegaran a encontrarse irregularidades en el proyecto de los paneles, será la ASF quien inicie las denuncias pertinentes. 

Respecto a las 52 observaciones será el Tribunal de Justicia Administrativa quien determine las sanciones administrativas o penales en caso de que no rinda cuentas claras.

José Blas, auditor estatal.