El Gobierno Municipal de Cuernavaca declaró como Árboles Patrimoniales a cinco ahuehuetes ubicados en la barranca de Chalchihuapan, en Santa María Ahuacatitlán, en reconocimiento a su valor ecológico, histórico y cultural.
La declaratoria se realiza conforme al Acuerdo de Cabildo SO/AC-342/17-V-2023, que establece los criterios de protección de árboles patrimoniales en el municipio. Estos ejemplares destacan por su función ecológica dentro del ecosistema de barranca, su contribución a la regulación hídrica y su papel como hábitat de diversas especies de flora y fauna.

El proceso de evaluación y dictaminación fue realizado por el Comité de Ordenamiento Ecológico del Municipio de Cuernavaca (COET), órgano técnico encargado de analizar y valorar los árboles candidatos a este tipo de decretos. A partir de esta declaratoria, los ahuehuetes contarán con un régimen de manejo especial, basado en criterios científicos y técnicos.
El manejo de esta arboleda será respetuoso, no intrusivo y estrictamente regulado, por lo que únicamente se permitirán intervenciones sustentadas en un dictamen técnico emitido por un arborista certificado, garantizando así su conservación a largo plazo.

Previamente, la Dirección General de Desarrollo Sustentable, en coordinación con el Departamento de Barrancas, llevó a cabo un taller de educación ambiental y entregaron árboles a la comunidad, promoviendo la participación ciudadana en la conservación del entorno natural.
Asimismo, en el acto protocolario se contó con la participación del C. Roberto Peña, poblador del pueblo de Santa María Ahuacatitlán, quien compartió con las y los asistentes una narración histórica sobre los ahuehuetes, resaltando su valor simbólico y su importancia para la identidad y memoria colectiva de la comunidad.

El ahuehuete (Taxodium mucronatum) es una especie emblemática de México. Su nombre en lengua náhuatl significa “árbol viejo de agua”, debido a que su hábitat natural se localiza en zonas cercanas a ríos y cuerpos de agua. Es una especie nativa de México, Estados Unidos y Guatemala, y puede alcanzar una longevidad de hasta mil 650 años, lo que lo convierte en un testigo vivo de la historia natural y cultural del país.
En 1921, el ahuehuete fue designado como Árbol Nacional de México, consolidándose como un símbolo de identidad, resistencia y permanencia. Históricamente, estas especies han sido utilizadas en avenidas, jardines y plazas del Valle de México, muchas de las cuales se conservan hasta la actualidad.

Con esta acción, el Gobierno de Cuernavaca reafirma su compromiso con la protección del patrimonio natural, la conservación de los ecosistemas y el desarrollo sustentable, reconociendo que la preservación de estos árboles requiere corresponsabilidad social e institucional.
